martes, 18 de agosto de 2009

Reflexiones I

Hago una pausa para limpiar mi pluma. Los finos trazos de mi caligrafía se convierten en lamparones sobre el pobre papel.

Demasiadas palabras acuden a mis manos, deseosas de ser escritas, sin embargo no estoy seguro de que deba plasmarlas. Me pregunto ¿Por qué escribir nada? Sin duda escribir me ayudará a aclararme, a poner en orden mis ideas.

Pero cuando me siento y afronto la tarea vacilo. No paro de preocuparme por si en realidad he logrado algo, a todo el mundo le gusta saber que ha logrado algo. ¿Qué he conseguido yo?

¿Dinero? ¿Poder? ¿Un nombre a recordar? ¿Un puesto? ¿Respeto?

¿Amor?

¿Qué he conseguido en realidad?

No hay comentarios:

Publicar un comentario